
Vuelvo de las vacaciones.Me han cambiado el horario de trabajo pero en realidad no ha cambiado nada: las mismas personas con diferente aspecto físico, los mismos intereses más o menos miserables, los mismos complejos...y la buena gente sufriendo.
Hoy me he enterado de la mala situación física de una gran persona, inteligente, culta, guapa y muy buena gente; no puedo dejar de pensar en ella, dedicada a la enseñanza desde siempre, preocupada por estar al día, entrañable en el trato y animosa. Fuma/aba, igual que yo, quizá sea eso lo que me preocupa, tal vez recurro a su mal para convencerme de la necesidad de superar mi adicción; no sé el motivo de no poder alejar su imagen de mi mente, si el cariño o la necesidad de modelos, sí sé que me está amargando este inicio de año laboral. Ánimo compañera, necesitamos personas como tú que nos estimuléis para no dejarnos aborregar, no nos falles.

